Crónica del Viernes de Dolores: Bellavista aguó la fiesta a la lluvia

Redacción: Jesús Martín Espinosa (@JesusME87)

Fotografía: José Cruz Martín (@PepeCruz_Martin)

 

  • Bellavista

Los coletazos del temporal Hugo empañaban las ilusiones en la calle Caldereros. Aún así los vecinos de esta corporación de Bellavista seguían apostados en la puerta de la iglesia. En el interior de la misma, la junta de gobierno se reunía en cabildo para consultar los últimos partes y tomar una decisión sobre la salida. En principio se pidió media hora. Las noticias de las suspensiones de Pino Montano, La Misión o del Polígono Sur, que llegaban vía whatsapp o twitter, iban calando en el ánimo de los hermanos que no quitaban ojo al móvil. Pero de repente, algo cambió. Los micrófonos de la parroquia difundían lo que ya casi nadie esperaba: «Vamos a realizar estación. Recortaremos el recorrido y se acelerará el paso en la calle. Vamos a estar cuatro horas pero cuatro horas rápidas».  Unos minutos antes de las ocho, se abrierón las puertas y el barrio rompio a aplaudir. En unos minutos, el paso de misterio ya estaba saliendo mientras caían unas pequeñas gotas. Con la misma celeridad, el palio fue asomando. El barrio tenía entonces una sonrisa de oreja a oreja. Una racha de viento apagó toda la candelería en la primera revirá que le puso de frente a la calle Enamorados. Mientras el capataz del palio Ernesto Sanguino arengo a la cuadrilla con esta frase«Está levantá va por los hermanos difuntos». La noche parecía templarse al compás de Pasan los campanilleros y la petalá del grupo joven.

  • Pino Montano

En la parroquia de San Isidro Labrador, los cirios estaban perfectamente ordenados en sus carros y el altar de insignias aún no se había desmontado, a traves de las ventanas del templo, se podia contemplar la fina lluvia que caia sobre la misma. Mientras tanto, había lugar al optimismo ,la junta de gobierno presidida por José Ordoño anunció una demora de una hora. En ese momento, la hermandad manejaba partes que reflejaban cierta mejoría a partir de las 20 horas.

Los nazarenos de Pino Montano supieron mantener con estoicismo la larga espera bajo la atenta mirada de sus titulares, el Señor de Nazaret y la Virgen del Amor. Para calmar los ánimos, Ordoño paseaba por la parroquia, saludando hermano a hermano, grupo a grupo.

Minutos antes de cumplirse la hora previamente anunciada, la junta de gobierno volvió a reunirse para tomar una decisión definitiva. Al acabar la misma, el Hermano Mayor se dirigió a los hermanos de la corporación, «los partes indican que el riesgo de lluvia desciende del 80 al 40 por ciento», manifestó Ordoño para añadir a continuación que, sin embargo, «no podemos poner la cofradía en la calle. Esto también es madurez».

  • La Misión

La Misión siguió el guión que la tarde preparó. Ante la mejoría que las previsiones indicabán, la corporación decidió retrasar la decisión final a las siete de la tarde. Fue a esa hora cuando el cabildo se volvió a reunir. No había pasado mucho tiempo cuando el hermano mayor se dirigió a todos los miembros de la cofradía comunicando el desenlace. «Ninguna previsión nos daba la suficiente seguridad como para ponernos en la calle», dijo después, ante las cámaras de El Correo de Andalucía TV.

Todos llevaban escrita en la mirada la desilusión que supone la pérdida de la esperanza. Ese año, el sueño de cofradía del Claret no iba a ser posible. Tampoco saldrían a la calle las centenares de rosas rojas que exornaban el paso y que tanto trabajo le había costado conseguir al prioste de la hermandad.

Fue el resultado una jornada de vísperas en la que los hermanos de La Misión dieron testimonio de fe sin necesidad de pisar la calzada. Un comportamiento ejemplar de unos cofrades que ya sueñan con 2019.

  • El Cristo de la Corona

Pocas personas se encontrabán a las ocho en la calle Alemanes para disfrutar el primer silencio de la Semana Santa que llega en sus vísperas desde la Puerta del Perdón. La Junta de Gobierno del Cristo de la Corona decidío tener muy en cuenta el 30% de riesgo de precipitaciones y no puso la cofradía en la calle. Mientras en su interior, los hermanos nazarenos formaron dos hileras entre las que pasaron los ciriales y el grupo de monaguillos, llegando el paso desde el fondo de la iglesia hasta el altar mayor y regresando después a su ubicación inicial. A las las nueve y veinte de la noche, las puertas se abrieron y decenas de personas, que ya aguardaban en la Avenida de la Constitución, disfrutaron en su recogimiento de una hermandad que se hace grande año tras año.

  • Pasión y Muerte

El ruan negro y el silencio en Triana es sinónimo de Pasión y Muerte, la corporación de la Parroquia de Nuestra Señora del Buen Aire . Lo cierto es que, los nazarenos que acudían al templo lo hacían con pocas esperanzas de que el Crucificado de Navarro Arteaga saliera a la calle. Que el Cristo de la Corona decidiera pocos minutos antes no hacer estación de penitencia no hizo otra cosa que provocar un efecto dominó en la corporación trianera. De tal forma, la parroquia abrió sus puertas una hora después, alrededor de las nueve, permaneciendo abierta hasta prácticamente las once de la noche

  • Bendición y Esperanza, Paz y Misericordia

La misma decisión que casi todas las Hermandades del día se tomaron en el seno de las dos Agrupaciones Parroquiales que en el día de ayer tenían previsto realizar su Estación de Penitencia.

En el Polígono Sur, la Agrupación Bendición y Esperanza, tras posponer su decisión, optó finalmente por no poner su cortejo en la calle ante lo incierto que se presentaba el panorama meteorológico.

De igual modo, en Rochelambert, la Agrupación Paz y Misericordia no salió, truncándose su estreno procesional en la tarde del Viernes de Dolores.

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