Crónica del Lunes Santo: Esplendores

Redacción: Jesús Martín Espinosa (@JesusME87)

Fotografía: José Cruz Martín (@PepeCruz_Martin)

 

Radiante, pleno, con total calma meteorológica y caluroso en las horas de sol hasta el punto de hacer rescatar los abanicos del interior del bolso y de dejar estampas como la de los pasos de las cofradías de barrio con los faldones enganchados al respiradero para alivio térmico de las cuadrillas. En el Lunes Santo hubieron miradas para los pasos y las imágenes. Ninguna otra preocupación rondó en el segundo día de la Semana Santa, salvo la de tomar la precaución de hacerse con alguna prenda de abrigo para continuar viendo cofradías de noche.

Gran parte de las miradas de este Lunes Santo se posaban en la más novel de sus hermandades. En su undécima estación de penitencia a la Catedral, la cofradía de San Pablo estrenaba su nuevo paso de palio, un monumento a la luz que combina las puntadas sobre terciopelo, sobre malla y los bordados al aire. El bello conjunto ideado por Javier Sánchez de los Reyes y realizado en el taller de Charo Bernardino llamó la atención por su trabajado diseño y por sus largas y elegantes caídas. Para los libros cofrades, quedará en su bautizo procesional, los acordes de la marcha Caída en el Monte Calvario las que pusieron banda sonora a las primeras mecidas de este palio en los primeros momentos de su barrio. Solo un pequeño percance empaño el estreno, desde la calle Venecia hasta su templo el palio tuvo que discurrir sin su bambalina delantera al rompérsele el bastidor, un incidente que tuvo retenida a la cofradía durante 35 minutos. El paso de misterio del Cautivo y Rescatado, realizó una excelente entrada en la Campana a los sones majestuosos, de una banda de las Tres Caídas que un Lunes Santo más volvió a hacer doblete para luego acompañar al misterio de Las Aguas. Una de las estampas inéditas del día de esta Semana Santa, la protagonizaron los más de cien integrantes de la Unidad Militar de Emergencias que, a la salida de la Virgen del Rosario de la Catedral, uniformados con sus boinas de color mostaza, entonaron el himno de este Cuerpo a su Patrona. Sones castrenses para la dolorosa de ojos verdes.

La edad de oro que pasa desde hace unos cuantos lustros la hermandad de La Redención sigue sin conocer techo. La cofradía sigue creciendo y no sólo en dulzura. Este Lunes Santo han sido 1.380 los nazarenos que han formado en sus filas. Las evoluciones del primer olivo de la Semana Santa siempre se reciben con gran expectación, si bien la entrada en Campana resultó este año un tanto fría por el repertorio de marchas escogido. A un lado de la cinturilla, la Virgen lució un pescadito de plata que viajará hasta Almería para serle entregado a la madre del niño Gabriel. Un tío del pequeño, policía nacional y vecino además del barrio, salía este Lunes Santo como responsable de la seguridad de la cofradía.

El Tiro de Línea lucio sus mejores galas en un Lunes Santo con naranjos en flor en la Avenida Almirante Topete. Sonó la saeta de Álex Ortiz a la salida del Señor Cautivo, que este año modifica su estampa habitual sobre su paso. Con motivo del sexagésimo aniversario de la primera salida procesional de la hermandad, la conmovedora imagen de Paz Vélez volvió a vestir la túnica bordada por Esperanza Elena Caro en el año 1974 y que el Señor lució durante una década. También con el exorno floral del paso, similar al de sus primeras salidas, la hermandad quiso hacer un guiño a esta efeméride.

La hermandad de Santa Marta solicitaba la venia en la Campana con algunos minutos de anticipación. La regulación de los relevos de la Carrera Oficial y la consiguiente supresión de los relevos en Sierpes no tiene ninguna afección sobre esta cuadrilla de costaleros asalariados. Once tramos de luz y cuatro de cruces acompañan al misterio del Traslado al Sepulcro, donde este año la imagen de la santa de Betania vuelve a lucir el manto sobre la cabeza. La cantera de monaguillos también va en aumento en la cofradía de San Andrés que en este año ya suman 70.

Y tras el recogimiento de Santa Marta, el sello de una de las cofradías más esperadas de Triana. Más de 2.500 nazarenos han formado este año las filas de blancos nazarenos de cola que provienen del Tardón. El misterio del Soberano volvió a formar a grandes masas a su alrededor en todo el recorrido. Los dos pasos de San Gonzalo fueron despedidos con bastantes aplausos en la Campana: el misterio a los sones de la composición Ave María de Caccini y el paso de la Virgen de la Salud, entre otras marchas, a los compases de Sevilla Cofradiera en la que ha sido su primera salida procesional tras la coronación canónica.

El «Toma tu Cruz y sígueme» de Vera-Cruz abre uno de los cortejos que mejor invitan a la oración y al recogimiento. Sobre un monte de lirios morados y cardos y alumbrado por cuatro severos hachones procesiona el Crucificado más antiguo de la Semana Santa sevillana. Tras el, el tramo multicolor de las representaciones de la Confraternidad de Vera-Cruz. Este año son 54 las que procesionan en el Lunes Santo sevillano. Alto el puñal que traspasa su corazón, la Virgen de las Tristezas sale por vez primera en Semana Santa con la corona de plata que le ofrendaron sus hermanos con motivo del 75 aniversario de su hechura y bendición.

Altos faroles de mano, siempre alzados al descansar su contera en correajes, escoltan a la restaurada Cruz de Guía de las Penas de San Vicente. No podía faltar la clásica saeta, cuando la Cruz de Guía se planta en el umbral de la parroquia. El Señor de las Penas procesionaba este año con una túnica bordada del siglo XVIII, la misma que viste en el azulejo de la fachada parroquial y la misma que lucía cuando llegó a San Vicente procedente del convento Casa Grande de los carmelitas y con la que nunca antes había salido a la calle. Al cumplirse los 75 años de la marcha Jesús de las Penas, de Antonio Pantión, la Virgen de los Dolores salió a la calle con la composición dedicada a su Hijo.

El recuerdo a Pedro Collado, ex hermano mayor de Las Aguas fallecido el pasado 10 de febrero, flotaba en el ambiente del barrio del Arenal. Los dos pasos de la cofradía de La Aguas lucían en su delantera sendos lazos negros y la Virgen Niña de Guadalupe vuelve a lucir, colgado de su mano izquierda, el sombrerito mexicano. Con motivo del 75 aniversario de la bendición del Crucificado de Illanes, el misterio del Arenal sale a la calle con una marcha de palio, Cristo de las Aguas, de Pedro Luis Bedmar. Para Guadalupe sonó por segunda vez en Campana Pasan los Campanilleros.

Cuando los nazarenos del Museo piden la venia en el palquillo de la Campana la jornada acumulaba un ligero retraso de once minutos. El escorzo imposible del Cristo del Museo hunde su cruz en un esplendoroso monte de flores que combina tulipanes, rosas, minicalas y amapolas, entre otras variedades. Una representación de la Orden Mercedaria, que este año cumple su octavo centenario, se integra en la presidencia de la Virgen de las Aguas, que luce un primoroso exorno floral compuesto únicamente por unas gardenias de tanta blancura que muchos confunden con flores artificiales. Es el epílogo de un Lunes Santo soñado en el que todo salió bien al disfrute de todos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *