Con la Venia… a Aguas revueltas, manifestaciones y coronaciones

Artículo de opinión de: Beita Vélez @Beitavg

Fotografía de: Ismael Viega @ismaelviega

 

Hace meses que tengo la sensación de que el mundo cofrade está viviendo una etapa de profundos y convulsos cambios. Sin duda el modelo de Semana Santa al que estamos acostumbrados se está agotando a pasos agigantados y se hacen necesarias reformas tanto a nivel general como en los senos de las diferentes Hermandades.

 

La pasada semana no nos dió tregua. La Hermandad de las Aguas se ha visto envuelta en un mediático escándalo aireado en las redes sociales a base de tuits y comunicados en los que el “donde dije digo, digo Diego” nos ha llevado a una cadena de dimisiones que pone a la Junta de Gobierno de la corporación del Lunes Santo en un aprieto de cara a su continuidad.

 

Sin entrar a analizar demasiado el tema ya que es de sobra conocido por todos, lo cierto es que los contactos y las charlas han existido. Las fotografías y, los pelos y señales por parte de la banda nazarí han dejado patente que hay quien ha querido ir de listo pero se ha dado de bruces con alguien más listo que él. Desde luego no son las formas. Los hermanos en particular, la banda de Triana y la Sevilla cofrade en general se merecen un trato sincero y honesto, no que nos vean la cara de tontos.

 

Y, sinceramente, hecho mucho en falta una actitud reflexiva por parte de todos. Mejor no defender tanto a la Hermandad y criticar tanto a la dirección de la banda porque, lo más seguro, es que las responsabilidades y errores se queden en un fifty-fifty o que escondan, como ya viene siendo habitual en esta ciudad, un problema de “Juego de Tronos”.

 

Pero como las Aguas ya andaban revueltas, en la antigua Plaza de los Carros se formó la gozadera y se quiso mover el guateque hasta la mismísima puerta del Palacio Arzobispal. A un sector demasiado importante, en cuanto a cantidad, de la ciudad le cuesta demasiado entender que las personas en las Hermandades estamos de paso y que, cambiar de vestidor no es un trauma…aunque también debemos conocer los bueyes con los que aramos y no esperar demasiado de según qué personajes de la ciudad que, a golpe de “comunicasso” cargado de faltas de ortografía en su Facebook personal, cuentan sólo la mitad de una película.

 

Afortunadamente todo no iba a ser malo. Una coronación pontificia en una corporación que desde sus inicios ha luchado a favor de la inclusión de todos en la ciudad y en la Semana Santa siempre es motivo de alegría y, desde estas líneas, no podemos más que felicitar a la Hermandad de los Negritos y a todos sus hermanos por la futura coronación de su Virgen de los Ángeles. Sin duda un gran reconocimiento para una Hermandad que, pese a no ser excesivamente mediática que es lo que ahora se lleva, contribuyó a la creación de la identidad sevillana tal y como hoy la conocemos, sin ellos, seríamos un poco menos mariana ciudad de Sevilla.

 

Las críticas a Asenjo por su “ya traidicional” coronación anual deberán esperar a otro momento, no creo que exista ninguna ley, ni divina ni humana, que nos lleve a evitar que todas las Vírgenes de Sevilla se coronen…a protestar, a otro sitio, la puerta del Arzobispado no es lugar.

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